Celia Rowlson-Hall
Celia Rowlson-Hall es, ante todo, una artista que entiende el cuerpo como el lenguaje definitivo. Criada en Urbanna, Virginia, la danza fue su primera brújula, llevándola a graduarse en la Universidad de Carolina del Norte antes de probar suerte en el exigente circuito de Nueva York. Allí, entre escenarios de teatro independiente y coreografías contemporáneas, empezó a moldear un estilo propio que le valió un premio Bessie en 2009. Su carrera dio un vuelco total cuando el director Ray Tintori la fichó para dar vida al baile de “Electric Feel”, el icónico videoclip de MGMT. Ese rodaje fue el chispazo que le hizo ver que la cámara podía ser la extensión perfecta de sus movimientos.
A partir de ahí, decidió ponerse detrás de los focos sin abandonar el ritmo. Dirigió sus propios cortos, como Prom Night, y se convirtió en la mente maestra detrás de los bailes de la serie Girls de HBO, colaborando codo con codo con Lena Dunham. Celia ha sabido moverse como nadie entre el arte puro y la publicidad, firmando desde campañas comerciales para marcas como Kate Spade hasta vídeos musicales para Alicia Keys. Su habilidad para contar historias sin necesidad de guiones tradicionales hizo que la revista Filmmaker se fijara en ella en 2015, incluyéndola en su codiciada lista de las nuevas caras del cine independiente.
Su gran salto al vacío llegó con MA (2015), su primer largometraje. En lugar de buscar los canales habituales, financió mediante Kickstarter esta personalísima revisión del mito de la Virgen María, encargándose de la dirección y poniéndose ella misma en la piel de la protagonista. El resultado fue una obra visual tan potente que terminó proyectándose en citas de prestigio como el Festival de Venecia. En los últimos años, ha seguido estirando los límites de su creatividad, ya sea diseñando una pieza exclusiva para la serie de cortos femeninos de Miu Miu o sumándose a la locura colectiva de Omniboat: A Fast Boat Fantasia, que desembarcó con fuerza en Sundance en 2020.



