Guillaume Canet
Guillaume Canet, nacido el 10 de abril de 1973 en Boulogne-Billancourt, es uno de los cineastas e intérpretes más influyentes del cine francés contemporáneo. Aunque inicialmente soñaba con ser jinete profesional de salto de obstáculos, una grave caída a los dieciocho años le obligó a abandonar la equitación, llevándole a formarse en el Cours Florent para iniciar una carrera actoral que despegó internacionalmente con La playa (2000), junto a Leonardo DiCaprio. A lo largo de su trayectoria frente a la cámara, ha destacado en filmes como Jeux d’enfants (2003) y La próxima vez apuntaré al corazón (2014), además de reencontrarse con su pasión hípica en la película biográfica Jappeloup (2013).
Como director, Canet alcanzó la consagración temprana en 2006 con el thriller No se lo digas a nadie, que le valió el César al mejor director, convirtiéndose en el más joven en recibir este galardón. Su éxito comercial más notable llegó con Pequeñas mentiras sin importancia (2010), una comedia dramática que atrajo a millones de espectadores, y su posterior secuela Nous finirons ensemble (2019). A pesar de algunos reveses financieros y personales tras su incursión en Hollywood con Blood Ties (2013), ha sabido reinventarse alternando sátiras autobiográficas como Rock’n’Roll (2017) con dramas sociales de gran impacto como En el nombre de la tierra (2019).
En los últimos años, Canet ha asumido proyectos de gran escala, como la dirección y el papel protagonista en Astérix y Obélix: El Reino Medio (2023). Su influencia en la industria gala se reafirmó al ser nombrado presidente del jurado del Festival de Cine Americano de Deauville en 2023. Además de su labor cinematográfica, ha retomado con éxito la competición hípica de alto nivel y se ha mantenido activo en la defensa de principios éticos dentro del sector, como demostró recientemente al desvincularse de la promoción de su último filme tras las acusaciones contra su director.





