Alexander Scheer
Alexander Scheer, nacido el 1 de junio de 1976 en Berlín Oriental, es un reconocido actor y músico alemán cuya carrera se caracteriza por una intensa formación musical y una presencia escénica camaleónica. Tras abandonar sus estudios de música en el Georg-Friedrich-Händel-Gymnasium, fue descubierto por el director Leander Haußmann, quien lo lanzó a la fama con la película Sonnenallee (1999). Esta colaboración se trasladó al teatro Schauspiel Bochum, marcando el inicio de una prolífica trayectoria sobre las tablas donde trabajó con directores de vanguardia como Frank Castorf y Christoph Marthaler. Su interpretación de Edmund Kean en 2009 le valió el título de Actor del Año por la revista Theater heute, consolidando su estatus como uno de los intérpretes más respetados de la escena teatral berlinesa, especialmente en el Volksbühne, donde colaboró con Castorf durante 16 años.
En el cine y la televisión, Scheer ha destacado por su capacidad para encarnar a figuras reales e icónicas de la cultura popular. Ha interpretado a Keith Richards en Eight Miles High, al músico David Bowie en la serie Wir Kinder vom Bahnhof Zoo y formó parte del elenco de la aclamada producción internacional Carlos. Su consagración definitiva llegó en 2018 con la película biográfica Gundermann, donde dio vida al cantautor Gerhard Gundermann; su actuación, en la que cantó todas las piezas musicales, le otorgó en 2019 el Deutscher Filmpreis y el Premio Bávaro del Cine al mejor actor principal. Esta dualidad entre la música y la actuación es una constante en su vida, habiendo liderado bandas como Gruppe Pegel y girado como percusionista con The Whitest Boy Alive.
Conocido por su fuerte personalidad y carácter en ocasiones rebelde —protagonizando incidentes mediáticos en defensa del teatro experimental—, Scheer ha logrado equilibrar una carrera de prestigio académico con roles de gran impacto popular. En el ámbito personal, mantuvo una relación de larga duración con la diseñadora Esther Perbandt. Su filmografía incluye además títulos como Viktor Vogel – Commercial Man y Mrs Ratcliffe’s Revolution, demostrando una versatilidad que le permite transitar desde el teatro clásico de Shakespeare y Goethe, como su papel de Mefistófeles en Faust, Part One, hasta las producciones biográficas más exigentes de la industria alemana contemporánea.



