Kurt McKinney
Kurt Robin McKinney es un actor y artista marcial estadounidense, reconocido principalmente por encarnar a Jason Stillwell en la película de artes marciales de 1986, No Retreat, No Surrender. Nacido en Louisville, Kentucky, McKinney se graduó en la escuela Ninth and O Christian en 1980 y cursó un año en la Universidad de Louisville. Su incursión inicial en el mundo artístico ocurrió mediante anuncios locales y películas, mientras se mantenía trabajando en la venta de vehículos, hasta que decidió trasladarse a Hollywood impulsado por los comentarios positivos de quienes lo rodeaban. Su formación en artes marciales comenzó a los 12 años con taekwondo, especializándose posteriormente en kickboxing.
Su debut cinematográfico ocurrió en 1985 con No Retreat, No Surrender, proyecto donde compartió pantalla con Jean-Claude Van Damme, J.W. Fails y Tai Chung Kim. Aunque la cinta recaudó 5 millones de dólares en la taquilla estadounidense y generó dos secuelas, su éxito fue moderado frente a grandes franquicias de la época; no obstante, con el paso de los años se consolidó como un título de culto. Respecto a la continuación, Van Damme desistió de participar por problemas de seguridad en Camboya, logrando persuadir a McKinney para que también abandonara la producción. Tras esto, participó en series como Gimme a Break!, Highway to Heaven y ALF, antes de obtener su primer contrato estable como el primer Ned Ashton en General Hospital.
En la década de los noventa, McKinney destacó con participaciones en filmes como Sworn to Vengeance y Sworn to Justice. Sin embargo, su trayectoria televisiva más relevante ocurrió en la soap opera Guiding Light, donde interpretó a Matt Reardon durante dos periodos: de 1994 a 2000 y de 2005 hasta su cancelación en 2009. Durante el intervalo entre ambas etapas en la serie, el actor colaboró en diversos proyectos independientes de bajo perfil, como Pop, Cupid & Kate, Supertalk, Bending All the Rules y Savage Faith. En sus propias declaraciones antes de retomar su papel en Guiding Light, reconoció con cierta resignación que muchos de aquellos trabajos independientes solían quedar en el olvido debido a su limitada distribución.

