Bad Bunny asumirá el papel protagonista en el drama histórico Porto Rico, marcando su primer rol central en la gran pantalla. Tras haber participado en producciones de alto perfil como Bullet Train, junto a Brad Pitt, y Bala perdida, bajo las órdenes de Darren Aronofsky, este proyecto representa un salto definitivo en su carrera actoral. La cinta se describe como un “western caribeño” basado en hechos reales que explora los orígenes de Puerto Rico, consolidando el interés del artista por producciones de peso narrativo y cultural.
La película supone el debut como director de largometrajes de René Pérez Joglar, conocido como Residente. El líder de Calle 13 aporta su visión de compromiso social y político a una trama coescrita junto a Alexander Dinelaris, ganador del Óscar por Birdman y The Revenant. El equipo técnico se completa con la producción ejecutiva de Alejandro González Iñárritu y la colaboración de 1868 Studios junto a Sony Music, enfocados en desarrollar contenidos que resalten narrativas culturales auténticas.
El elenco que acompaña a Bad Bunny destaca por su prestigio internacional, contando con la participación de Edward Norton, Javier Bardem y Viggo Mortensen. Norton también se involucra en la producción a través de su compañía Class 5 Films, conocida por títulos como Huérfanos de Brooklyn. Esta combinación de talento actoral y técnico posiciona a Porto Rico como una de las propuestas cinematográficas más ambiciosas del año, uniendo a grandes figuras de Hollywood con la identidad puertorriqueña.
Este anuncio coincide con un periodo de hitos históricos para el artista. Recientemente, Bad Bunny encabezó el espectáculo del intermedio de la Super Bowl ante 128,2 millones de espectadores y se convirtió en el primer intérprete en ganar el Grammy al Álbum del Año con un disco cantado principalmente en español. Su victoria con Debí Tirar Más Fotos fue celebrada como un triunfo para la comunidad latina, especialmente en un contexto social y político complejo marcado por las políticas migratorias de la administración Trump.
Durante su discurso de aceptación en los Grammy, el artista aprovechó el escenario global para lanzar un mensaje reivindicativo, declarando “ICE out” y defendiendo la dignidad de los latinos frente a los prejuicios. Dedicó su premio a quienes emigran en busca de sus sueños y abogó por el uso del español y la lucha contra el odio. Esta faceta activista, que resuena con la temática de su nueva película, subraya la paradoja entre el reconocimiento a la cultura puertorriqueña y las dificultades que enfrentan muchas comunidades migrantes.
