Selma Baccar
Selma Baccar, nacida en Túnez en 1945, es una figura fundamental en la historia del cine y la política de su país, reconocida por ser la primera mujer en dirigir un largometraje en Túnez. Tras estudiar psicología en Lausana y cinematografía en París, inició su carrera a los 21 años realizando cortometrajes que exploraban la liberación femenina. Su obra más emblemática, Fatma 75, es considerada un ensayo feminista pionero que, debido a su enfoque didáctico sobre los derechos de la mujer, enfrentó la censura del Ministerio de Información durante años, limitando su exhibición comercial.
En su filmografía destacan títulos como Habiba M’sika (1994), una película biográfica sobre la famosa cantante Marguerite Habiba Msika, y Flowers of Oblivion, que narra la historia de una adicta al opio en un hospital psiquiátrico durante la década de 1940. Además de su labor creativa, Baccar fundó su propia productora, Intermedia Productions, junto a otras directoras para impulsar la creación de cine y publicidad en la región. Su carrera artística ha estado intrínsecamente ligada a su visión activista, utilizando la pantalla como una plataforma para el manifiesto social y la defensa de la igualdad.
Su compromiso con los derechos de las mujeres la llevó a incursionar con éxito en la política tunecina, integrándose en el partido Al Massar. En 2011 fue elegida miembro de la Asamblea Constituyente y, para 2014, alcanzó un hito histórico al convertirse en la primera mujer en presidir un bloque parlamentario en Túnez al frente del grupo de demócratas. A pesar de haber crecido en un entorno musulmán, se identifica como agnóstica, manteniendo una trayectoria coherente entre su vida pública y su lucha por las reformas legislativas y sociales en su nación.


